Fenómenos El Niño/La Niña y su relación con el Sector Eléctrico Chileno
Debido a que la mayor parte de la generación de electricidad en el Sistema Interconectado Central (90% de la población) es hidroeléctrica, la variación interanual de las precipitaciones influye fuertemente sobre la disponibilidad de energía generable. Este efecto se ve acentuado debido a que la mayoría de los embalses tienen sólo capacidad de regulación estacional, siendo el embalse del Lago Laja el único con capacidad de regulación interanual.
Por otro lado, en los últimos años diversos estudios han mostrado que existe una relación entre el régimen pluviométrico de la zona central y centro-sur del país, y la ocurrencia de fenómenos climáticos del tipo El Niño y La Niña. El impacto de tales fenómenos se produce globalmente, siendo los efectos de mayor importancia las anomalías en el régimen pluviométrico, es decir, la ocurrencia de sequías o lluvias excesivas, según la ubicación geográfica.
En el caso de Chile, se postula que al ocurrir un fenómeno El Niño es muy probable que en los meses de invierno se produce una situación hidrológica excedentaria, mientras que al ocurrir el fenómeno La Niña se esperarían condiciones más secas de lo normal. Uno de los indicadores utilizados para monitorear la ocurrencia de estos fenómenos constituye la Temperatura Superficial del Mar del Pacífico Central Tropical: anomalías positivas (i.e., temperaturas mayores que el valor medio) en esta región se asocian al fenómeno El Niño, mientras que las anomalías negativas son asociadas al fenómeno La Niña.
A modo de ilustración en la siguiente figura se muestran dos casos típicos para estos eventos, donde el primer caso corresponde al fenómeno El Niño ocurrido en 1998 y el segundo al evento de La Niña que se produjo en 1989:

Finalmente, en la siguiente figura se muestra la situación actual de la Temperatura Superficial del Mar del Pacífico Central Tropical junto a los valores de anomalía respectivos:

Por Ingenieros Electroconsultores, consultora orientada hacia los grandes consumidores industriales y mineros en materias de mercado eléctrico y energético.
Los eventos ENOS y La Niña, son extremos.
Pregunta: ¿Cuál es la situación “normal” del océano Pacífico?